The quest of our nonprofit is to create a more perfect union by establishing inquiry initiatives the world over that serve to bridge human divides and spark greater humanism.

The thousands of diverse souls — linked by their insatiable curiosity to question — around the globe who regularly take part in our initiatives ‘Socratize’ and ‘democratize’ with one another, tell us they have become more thoughtful, connected, and participatory souls. Not because they have to, but because that’s what happens when you explore and inquire together in an egalitarian way into timely and timeless matters of shared concern.

Participants in our initiatives — our flagship Socrates Cafe as well as Cafe Shakespeare (our latest labor of love), Constitution CafeDemocracy CafePhilosophers’ Club, and Declaration Project — share our belief that open selves and societies hinge on the considerate, immersive and impassioned participation of an enlightened citizenry in which everyone matters and counts. (We also have an annual Alexander Phillips Arete Award.)

In an interview with our founder Christopher Phillips explains why our nonprofit initiatives are more vital than ever — advisory board member, the luminary public intellectual Dr. Cornel West, stresses this as well — if open societies are to have a long-lasting and flourishing shelf life, and if closed societies are going to open up.

As Christopher has stressed since he began these initiatives in 1996, it’s vital to give diverse people a genuine chance of being heeded and heard, and to reveal their unique stories, expertises and stores of wisdom.

From Montana to Mumbai, Portland to Tokyo, Sydney to the Twin Cities, hundreds of groups convene far and wide in public places and spaces, including cyberspace, but also in bricks and mortar locales like schools, churches, community centers, nursing homes, prisons, shelters for homeless families, libraries. Our Youtube Channel of programs has a diverse roster of guests, including venerated pro-democracy activist Lawrence Lessig, who is also on our advisory board, and global poverty warrior Dr. Jeff Sachs. We also have Facebook pages hereherehere, and here, a presence on Twitter @GetDemocratic and @ChristopherCafe, as well as Instagram @theSocratesCafe, and TikTok @SocratesCafe. 

Those who take part in these endeavors — as well as our Philosophers’ Club for kids (here’s a version in Spanish) — share the sensibility of the 5th century BC philosopher Socrates that continual close encounters with others of a philosophical kind, engaging in impassioned yet thoughtful exchanges of ideas and ideals, is a portal to sculpting what the Greeks of old called Arête —all-around excellence, of a sort that is an individual and collective pursuit rolled into one.

Today, hundreds of ongoing gatherings around the globe are coordinated by dedicated volunteers who share our abiding committment to making ours a more participatory and inclusive world. If there is not a gathering near you, we encourage you to start and facilitate your own; please click here for information on how to start one and facilitate one.

As one participant wrote:

“Thank you…thank you…thank you for all the time, energy and agonizing frustration you obviously overcame in creating a wonderful piece of liberating art…a life’s visa for those seeking freedom from the asylums of self-ign

Café Democracia y su iniciative principal Socrates Cafe busca crear una unión mas perfecta.

Los muchos miles de personas que participan regularmente en las iniciativas de Café Democracia son más atentos, conectados, razonables y comprensivos, no porque tengan que serlo, sino porque es el resultado de explorar e indagar juntos de una manera igualitaria, asuntos intemporales y oportunos que incumben a todos y cada uno de nosotros.
 
Los participantes de nuestros Sócrates Cafés, Café Constitución, Café Democracia y Proyecto Declaración, son pruebas positivas de que las sociedades abiertas y en proceso de abrirse, dependen de la participación considerada, comprometida y apasionada de una ciudadanía ilustrada, y que las ideas mas sobresalientes tienden a venir desde abajo.

¿Por qué Café Democracia? ¿Porqué ahora mas importante que nunca?

Aquí presentamos una entrevista con nuestro fundador, Christopher Phillips, discutiendo por qué Socrates Cafe/ Café Democracia, mejor conocido por Sócrates Café y otro número creciente de  actividades de indagación, es mas vital y necesario que nunca, si las sociedades abiertas han de tener una larga y floreciente vida, y si las sociedades cerradas han de tener la mas mínima oportunidad de abrirse.

Así que hemos establecido cientos de grupos de indagación, no sólo a lo largo y ancho de Estados Unidos, sino alrededor del mundo, desde Australia hasta Siria, de Polonia hasta Japón, en sociedades sumamente abiertas y consumadamente cerradas que tienen individuos que aspiran a ideales democráticos, y con quienes nuestra misión resuena.

A medida que llegamos a reconocer y apreciar que todos y cada uno de nosotros, en cada edad, estado y estación, tenemos conocimientos únicos, almacenes de sabiduría, eliminamos esas formas perniciosas de pretensión, expertise elitista, que puede crear jerarquías más rígidas y reducir la brecha en la democratización -que consiste en abarcar y considerar posturas, perspectivas y enfoques diferentes, sin que nadie o un solo enfoque tenga el monopolio de la “verdad” – y las democracias (simplemente pregunta a los griegos de antaño, y si pudieran, te dirían que esto es lo que provocó su desaparición).

¿Qué hacemos realmente bien en Café Democracia que nos hace destacar?

Nosotros indagamos. En preguntas tan intemporales como oportunas y pertinentes para todos. Y utilizamos un método probado y verdadero de indagación – el método Sócrates Café – que tiene un ethos en forma de corazón de exploración igualitaria.

Promovemos y modelamos el “pensamiento en colores” – en las preguntas que formulamos para explorar y en la manera de responderlas. Por ejemplo: No preguntamos, ¿qué es más importante en una democracia, la seguridad o la protección? Más bien, preguntamos: ¿Qué tipos de seguridad y protección mejoran una sociedad abierta, y qué tipos pueden hacer caer el telón? Tampoco hacemos preguntas cuyas respuestas sean solo si o no, o preguntas en blanco y negro que conducen a la respuesta simplista (y el argumento ad nauseum) – preguntas como: ¿Está bien mentir? Sino más bien, vamos a explorar: ¿Cuándo es la honestidad la mejor política, y cuándo hay excepciones a esto?

No argumentamos, no debatimos, no buscamos persuadir a otros. En su lugar, exploramos, interrogamos, investigamos y tratamos de persuadirnos a nosotros mismos (eso es correcto, nos enfocamos a apoyar nuestras opiniones a través de la “auto-persuasión”, en lugar de condescender el proselitismo y el sermonear). Al hacerlo, nos conectamos más con otros –incluyendo, si no es que particularmente, con aquellos que miran al mundo de manera muy diferente a nosotros- más vinculados a nosotros mismos, a nuestro universo.

Le sacamos provecho , de manera temprana y a menudo, a nuestra naturaleza de cuestionamiento como de niño, pero de ninguna manera infantil, para que podamos ser de nuevo como niños en cada edad y cada etapa.

Todos, desde el más joven hasta el más viejo, participa como iguales. Todos. De eso se trata la verdadera “democratización”. Ya sea que tengas 5 o 95 años, si tiene varios doctorados o nunca han puesto los pies en los recintos sagrados, cada uno de ustedes tiene una gran cantidad de experiencias y hermosas reservas de sabiduría para compartir de la que el resto de nosotros puede beneficiarse y potencialmente transformarse.

Nos escuchamos unos a otros con todo nuestro ser, con todo nuestro corazón y mente. Porque lo que el mundo necesita ahora es un mundo de oyentes sinceros y empáticos.

Y al hacerlo, transformamos nuestros mundos interno y externo, que están entrelazados en todos las formas posibles.

Y estamos inspirados a actuar en el mundo con un mayor sentido de autonomía y una mayor conciencia social (los dos no están en los extremos opuestos del continuo, sino que están entrelazados en todos los sentidos).

Somos genuinamente inclusivos. No sólo toleramos sino que abrazamos la consideración igual de una pluralidad de perspectivas. Y no tenemos una agenda política excepto para crear sociedades más abiertas en las que todos consideremos y examinemos con igualdad a una variedad de puntos de vista, con el fin de evolucionar quiénes somos y quiénes podemos ser, a nivel individual, local, nacional y a escalas globales.

No forzamos el consenso artificial, no forzamos la reflexión o la racionalidad o la civilidad por la garganta de la gente, sino que son tanto el resultado natural de los tipos de investigaciones que promovemos y del ethos que se entrelaza con ellos, y éstas cualidades están incrustadas dentro de las exploraciones mismas.

¿Y cuáles son las oportunidades para uno personalmente, como organizador y / o participante?

Uno aprende a escuchar mejor – sabemos bien que lo que el mundo necesita ahora son  oyentes más hábiles y astutos.

Aprendes a formular de manera más concisa y discursiva tus opiniones.

Uno gana más descaro en compartir sus convicciones – y cómo llegó a ellos – con diversos otros que están invitados a escudriñarlas (y que están invitados y alentados a hacer lo mismo cuando ellos ofrecen las suyas).

Uno se siente más conectado – a sí mismo, a sus compañeros ciudadanos reales y aspirantes, a la sociedad en las escalas locales y regionales, nacionales y globales.

NUESTRA HISTORIA

Lanzado hace más de veinte años por nuestro fundador Christopher Phillips, durante el proceso de acusación del entonces presidente Bill Clinton, Socrates Café y sus iniciativas afines es un oasis de razonabilidad, empatía, comprensión, en un desierto de creciente intolerancia y polarización en todo el mundo.

Desde Montana a Mumbai, Portland a Tokio, Sydney a las Ciudades Gemelas, cientos de grupos se reúnen ahora en lugares y espacios públicos, incluyendo el ciberespacio, pero también en lugares de ladrillos y mortero como escuelas, iglesias, centros comunitarios, hogares de ancianos, prisiones, refugios para familias sin hogar, bibliotecas. Ah, y tenemos un popular podcast de Sócrates Café, así que asegúrate de visitarlo. Y Chris y compañía mantienen un blog regularmente en una serie de lugares: aquí, aquí y aquí (y a veces aquí, y también tenemos páginas de Facebook aquíaquíaquí  – sin mencionar un canal de YouTube.

Los que participan en Sócrates Cafés y en el Club de Filósofos para niños, comparten la sensibilidad del filósofo Sócrates, del siglo V a. C., de que los encuentros filosóficos cercanos y frecuentes con otros, participando en intercambios apasionados pero reflexivos de ideas e ideales, es un portal para esculpir lo que los griegos de antaño llamaron Arête –excelencia a todo nivel, de una especie que es una búsqueda individual y colectiva al mismo tiempo.

No creemos que el “discurso civil” sea suficiente. Vaya, casi cualquier persona puede “comportarse” para las ráfagas cortas del tiempo mientras que discuten los “temas candentes”. Rechazamos el modelo de la retórica, el argumento, el debate, la persuasión, y en su lugar abrazamos el modelo de la investigación metódica rigurosa que puede conducir a la novedad e inusual, forjando vínculos de conexión a causa de la propia indagación.

Lo que el mundo necesita ahora son tipos de indagaciones -indagaciones de tipo de Socrates Café- que fomentan y cultivan la razonabilidad, la reflexión, la imaginación, la empatía. Y de maneras que nos conectan a todos nosotros, que permite surgir todos nuestros almacenes de sabiduría, y celebrarlos, en cada edad y etapa de la vida – en formas que conducen a un mayor auto descubrimiento, y al descubrimiento de nuevas posibilidades de quién podemos llegar a ser, en escalas tanto individual como global.

A medida que las personas diversas rompen el pan filosófico en forma regular, se forjan frecuentemente conexiones cercanas entre aquellos que parecieran compañeros extraños. Si fueras una mosca en la pared en una de estas reuniones, verías que los participantes de Sócrates Café en acción son un grupo inquisitivo, abierto, curioso y juguetón, o en otras palabras como niños “crianzándonos”. Los Sócrates Cafés abrazan el tema central de la Socratización; la idea de que aprendemos más cuando cuestionamos y cuestionamos – metódicamente, con propósito, de manera inquisitiva, imaginativa – con otros. Así es como mejor nos “crianzamos” como individuos y como sociedad.

Cuando Christopher Phillips empezó estos grupos en 1996, mientras se llevaban a cabo los procesos de destitución para el entonces presidente Bill Clinton, lo hizo después de preguntarse qué podía hacer, en un momento de gran hartanza y polarización, que de alguna manera llevara mas allá  las acciones de aquellas almas nobles que habían venido antes de él y, como decía William James, “sufrieron y dieron sus vidas” para mejorar la suerte de la humanidad.  Su epifanía era ser un filósofo con el molde de Sócrates, e indagar con cualquiera y con todos los que compartieran con él la aspiración de convertirse en personas más empáticas y pensadores y hacedores más críticos y creativos.

Hoy en día hay cientos de reuniones que toman lugar alrededor del mundo, coordinadas por cientos de voluntarios dedicados, que están profundamente comprometidos a hacer de nuestro mundo un mundo más participativo e inclusivo. Te animamos a que facilites tu propio Sócrates Café , haga clic aquí para obtener información sobre cómo iniciar uno.

Como un participante escribió:

“Gracias … gracias … gracias por todo el tiempo, la energía y la frustración agonizante que obviamente superaste en la creación de una maravillosa pieza de arte liberador … una visa de vida para aquellos que buscan la libertad de los asilos de la auto-ignorancia”.